03 · Las condiciones
Cada número tiene una condición. Aquí están.
De aquí en adelante, bajo cada cifra está la condición que la hace verdadera y el capítulo del estudio del que viene. Es el motivo por el que esta página existe.
Las veinte horas y las diez horas son el mismo vehículo. Cambia el módulo de despegue vertical: montándolo se parte de un claro de fondo de valle o del puente de un barco, y esa masa se lleva en crucero durante toda la misión. Declarar las veinte horas sin decir esto sería cómodo para nosotros e inútil para ti.
El vano cambia carga y cambia misión: repetidor de conectividad, módulo de transporte, óptica, térmica, láser, sensores agrícolas. El vehículo no sabe qué está haciendo, lo sabe el vano.
El multirrotor no llega, y no es cuestión de dinero.
Un cuadricóptero de veinticinco kilos vuela treinta y cinco minutos porque tiene que sostenerse empujando aire hacia abajo, todo el tiempo. Un ala se sostiene sola.
La diferencia no se recupera con una batería más grande: por debajo de los veinticinco kilos, las baterías necesarias para una jornada de vuelo pesarían más que el vehículo entero, y el sol de invierno en nuestras latitudes recoge una fracción de lo necesario. Quedan el térmico y el híbrido.
Nosotros hemos elegido el híbrido en serie: un motor pequeño que gira siempre al mismo régimen, un generador, un bus eléctrico que mueve la hélice de crucero y los rotores del despegue vertical. Se paga una pequeña penalización de consumo. A cambio se regresa con el motor apagado, se vuela en modo silencioso, y los rotores se alimentan sin una segunda cadena.
Si necesitas media hora sobre una obra, cómprate un multirrotor y harás bien. Esta página habla de turnos enteros.
